jueves, 24 de enero de 2013

Sobre las ciudades II

Las ciudades están repletas de indolentes, serviles, esclavxs y cobardes. Por eso a todxs les roban en sus caras y nos son capaces de hacer nada.....COBARDES! INDOLENTES!, esclavxs modernos, esclavxs del dinero, del confort y del miedo. ESCLAVXS! ESO ES LO QUE SON TODXS! ESCLAVXS! DORMIDOS. ANDAN MATÁNDOSE A SI MISMXS CONTAMINAN EL AIRE, CONTAMINAN LAS AGUAS, CONTAMINAN LA TIERRA. YA NO SON NI CAPACES DE VER QUE SU MADRE LLORA. ESCLAVXS DE LA TECNOLOGÍA  NO SON CAPACES NI DE CAMINAR MEDIA CUADRA, ESCLAVXS DE LOS PLACERES, DE LAS DROGAS Y LO PEOR ES QUE SE ENORGULLECEN DE ESO. INDOLENTES COBARDES! QUE NO SE ATREVEN A PARARSE PARA DEFENDERSE, PREFIEREN SUMERGIRSE EN SU BURBUJAS DE EGOÍSMO Y DECIRSE A SI MISMO QUE YA NO HAY NADA QUE SE PUEDA HACER, QUE LAS COSAS SON COMO SON Y MEJOR ACEPTARLO Y ACOSTUMBRARSE AL ABUSO DE PODER. ESCLAVXS INDOLENTES Y SERVILES. QUIEN SEA QUE HAYA LUCHADO POR LIBERAR AL PAÍS SE DEBE DE ESTAR RETORCIENDO EN SU TUMBA AL VER ESTA SOCIEDAD AMAESTRADA Y DOMESTICADA EN LA INJUSTICIA. CIUDAD DE COBARDES E INDOLENTES, LOS MÚSICOS SOLO CANTAN PARA HACER DINERO, AL IGUAL QUE LOS PINTORES Y ESCRITORES PORQUE SON UNOS ESCLAVXS DEL DINERO! COBARDES! COBARDES! COBARDES! NINGUNX MERECEN LA LIBERTAD! NINGUNX!.

Dimablo Arias / dimabloarias.blogspot.com


miércoles, 23 de enero de 2013

Sobre las ciudades

Por ahí andan rondando maquinas de metal que expulsan humo en la ciudad, contaminando el aire que respiramos, porque les importa mas su comodidad que aire limpio respirar. Luego el aire "puro" nos van a cobrar y como buenos esclavos del confort vamos a tener que pagar. Y esta humanidad obtiene siempre lo que se merece: suciedad y mal vivir. Y esta humanidad obtiene siempre lo que se merece: abusos y falta de respeto. Y esta humanidad obtiene siempre lo que se merece: una muerte lenta e inconsciente  Y esta humanidad obtiene siempre lo que se merece. 


Dimablo Arias / dimabloarias.blogspot.com

sábado, 19 de enero de 2013

Sobre la responsabilidad

Todo el mundo habla sobre la responsabilidad; hay que ser responsable con la familia, tus hijos, tu trabajo, el dinero, la vida etc... Pero nadie habla de responsabilidad con sus derechos. Dejar que nos roben y no hacer nada esos es irresponsabilidad. 

Por otra parte gran mayoría de los habitantes de los países se jactan de proclamarse como ciudadanos de una nación,  aún así son irresponsables con ella en el momento que dejan que corruptos la manejen y abusen del poder, que nos den malos servicios públicos como salud y educación.  Por lo que llego a la conclusión de que las naciones están pobladas en su mayoría por irresponsables, aunque al final no es culpa de ellos ser irresponsables, ya que así los han educado.

Y recuerden que tonto no es el que hace y no sabe, es el que sabe y no hace.


Dimablo Arias / dimasarias.blospot.com


sábado, 15 de diciembre de 2012

Cuento II: Juan Justo (Para niños : ] )

Juan Justo iba caminado mirando el suelo, pensando y buscando. El vivía en la ciudad de Buenos Aires dónde siempre era confundido por puertorriqueño, cubano o panameño pero casi nadie acertaba en decir en donde había nacido, al principio le incomodaba un poco ser confundido pero  mientras viajó se dio cuenta que las nacionalidades solo sirven para separarnos y hacernos olvidar que somo todos iguales, por lo tanto hermanos; incluso un día cruzando del lado de una montaña para el otro  las personas grandes con placas de metal en su pecho le estaban pidiendo muchos papeles y pensó - fronteras de mierda! - así que  cuando le volvían a hacer la misma pregunta en otros países optó por decir que había nacido en el planeta tierra. 


Un día mientras caminaba por la avenida San Martín pensaba que no tenía donde vivir ni como conseguir para comer y fue cuando al joven por la cabeza le cruzó ese pensamiento que a todos alguna vez nos llega. ¿Por qué no puedo vivir yo tranquilo como los animales? Y en ese mismo instante se comenzó a cuestionar sobre el sentido de las sociedades. Le costaba entender como funcionaba el dinero, le parecía un juego desigual donde solo algunos con suerte tenían ventaja; no entendía la política y su forma de ver la vida. 

Resulta que Juan Justo se había criado en una familia honesta, de pequeño si decía una mentira lo castigaban por eso cuando creció prefería decir verdades a medias si en algún momento temía que por decir la verdad se podría meter en problemas. Por esa razón nuestro joven pensador veía con tanto desprecio a los políticos, no podía entender como dormían tranquilos, porque aun cuando el decía una verdad a medias, se sentía tan mal que por varias noches le molestaba la idea a la hora de cerrar los ojos y descansar mientras las estrellas comenzaban a brillar. El veía todo simple, decía que cualquier problema siempre se podía resolver si de verdad se quisiera solucionar; decía - solo es cuestión de ceder -. Por eso se encontraba tan absurdas las guerras, pensaba que la única razón por la cual habían guerras era porque habían personas dispuestas a morir en ellas, porque sin soldados no hay ejércitos y sin ejércitos no hay guerras. 


Estos pensamientos ya comenzaban a deprimir a Juan Justo y empezaba a convencerse de que la humanidad no merecía este hermoso lugar por lo que de a poco se le comenzaron a ir las ganas de seguir participando de la loca vida en la ciudad. Así fue como llegó hasta un parque y se sentó en una de sus bancas a seguir meditando sobre sus pensamientos y ahí sentado y analizando cual era el punto de seguir luchando para sobrevivir otro día en esta ciudad del carajo se acordó de lo que aveces todos nosotros nos olvidamos, que en lugares mas lejanos donde esas guerras y abusos son bien marcados las personas siguen luchando día a día para sobrevivir otro ocaso. Pero lo que nuestro joven ignoraba era la razón a la que ellos se aferraban. Y ahí seguía sentado y mirando para abajo cuando vio unos pequeños zapatos que cerca de el iban pasando, al levantar la mirada se encontró con una pequeña carita regordita que le sonreía y le saludaba. Y como era una persona educada le devolvió el saludo y la sonrisa y justo en ese momento todos esos sentimientos amargos se endulzaron como la lengua del oso que prueba de su garra la miel del panal de abeja. Y lo que Juan Justo ignoraba es que aveces solo basta una dulce sonrisa para devolverle todo el sentido a la vida. 
                                       Dimablo Arias / dimabloarias.blogspot.com

lunes, 10 de diciembre de 2012

Soluciones!

Todos nos andamos quejando pero somos pocos los que estamos actuando para que la realidad se vaya transformando. Por eso tenemos que juntarnos para la fuerza ir organizando y las ideas se vayan concretando. Ocupemos nuevamente los parques recitando poemas, cantando los latidos de nuestros corazones, pintando y soñando para que la intención se concrete y despertemos a la gente que anda dormida en sus burbujas, esclavos del sistema y la comodidades modernas. 

lunes, 29 de octubre de 2012

Cuento: La Hoja

De repente como de la nada, nace el brote, una hoja verde casi transparente, posee la misma forma de sus compañeras, pero es minúscula. 
Como todos nace percibiendo sensaciones, siente la brisa que la lleva de un lado para otro.... ¡cómo lo disfruta! 
Siente el sol que la calienta y alimenta, siente la lluvia que la nutre, siente que es independiente pero parte de un todo.

Con el ir y venir de la luz la hoja creció, le encanta ser una hoja, ama dejar penetrar el calor por su textura y absorber su energía; también adora ser parte de la armonía que surge entre el viento y las demás hojas. 
El viento siempre lleva mensajes, les cuneta cuando va a llover, si en la noche va a hacer frió o si se acerca una tempestad. Otras veces pasa sin ningún motivo, porque ella disfruta ser una brisa pasajera, ahí las hojas aprovechan para cantar canciones y contar historias, las aves suelen unirse y pueden pasar toda una tarde armonizando el lugar. Hubo una mañana que la tranquila brisa vino con un mensaje, decía que se acercaba el otoño y todas las hojas entendían lo que significaba, porque las ramas, que duran aveces una eternidad les habían contado sobre su destino, que era volver a ser parte del árbol cuando su color cambiara y su tallo perdiera fuerza se tendrían que entregar a la voluntad del viento. Así lo hicieron, fueron tornándose amarillas, su tallo se secó, y una brisa fuerte pasó, se las llevó flotando por el alrededor, algunas con la corriente fueron a caer en otro lugares para ayudar a otros arboles a crecer para formar parte del todo pero a la vez solos.

Humberto y las Poesías